lunes, 28 de marzo de 2011

Entre la oscuridad de mi corazón
y las sombras de tu alma,
los susurros de mi voz,
son el silencio de tus oídos,
en la sonrisa de tu boca

se plasma  la melancolía de  mis deseos

La llama de tus ojos se apaga
pero yo la enciendo con recuerdos
con deseos,
con pensamientos,
con voz.

Muéstrame de nuevo tus anhelos,
grítale a la luna tus deseos
 al sol tus miedos,
y a mi alma dale un poco de ti.
Y en tu mente de chiquilla traviesa,
recuerdos oscuros,
y en la niña de tus ojos,
tu mirada fúnebre.

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